' The Idle ‘Prentice at Play in the Church Yard... '. William Hogarth, 1747. Inglaterra había sufrido un ascenso de criminalidad desde finales del siglo anterior, lo que incidió en las penas vinculadas a los delitos contra la propiedad, aumentando los tipos penales que conllevaban pena de muerte - el llamado Bloody Code -. Daniel Defoe muestra esta realidad en ‘ Moll Flanders ’. Los hampones sabían que se jugaban el tipo, y por eso tenían que ser más duros. Pronto fue vox pópuli que no solo había que temer a los rateros, sino también desconfiar de la policía corrupta y de determinados ‘bienhechores’ que, aprovechándose de la candidez de las buenas gentes, se llenaban los bolsillos a manos llenas. Durante las primeras décadas del siglo XVIII, en Londres había auténticas redes de crimen organizado, y el peor criminal de todos, que en los años veinte se haría célebre al destaparse su tinglado, fue Jonathan Wild. El propio Defoe documentó sus hazañas, como ya comentamos en otro ...