En filosofía son conocidas dos posturas básicas - entre otras más matizadas - referidas a la adecuación entre las teorías científicas y el mundo real; el problema es de índole epistemológico, con su correlato ontológico. Por un lado, el realismo propugna que la ciencia describe la realidad tal y como es; por el otro, el instrumentalismo concibe las teorías y modelos de la ciencia como meros andamiajes útiles para la predicción de fenómenos, sin pretender asumir que nos acercan a la verdad de las cosas. Esta segunda postura fue atribuida anacrónicamente, tanto por filósofos instrumentalistas como por revisionistas católicos, a los críticos contemporáneos de Galileo. Entre los objetivos se hallaba la exoneración de la Iglesia de uno de sus mayores errores históricos. Es difícil exagerar la audacia intelectual de Galileo Galilei, quien no solo aportó impresionantes descubrimientos que refutaban la cosmovisión tradicional - las manchas solares, los cráteres lunares que cuestionaban la perf...